copia de seguridad

Mostrando entradas con la etiqueta explotación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta explotación. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de abril de 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo noveno: "El amor pasa y el matrimonio queda, de modo que lo que hay que hacer son buenos matrimonios". (Proverbio colombiano) Vuelvo. He tenido que volver. A la fuerza ahorcan. Vistas las ganas me planteo decisiones extremas: pienso declararme en huelga. Y que no me vengan con sermones, es un derecho inalienable del trabajador y cada cual huelga a su manera. Tenemos, es un decir, a los franceses: en francés hay dos formas de decir huelga, una es "hacer playa" (faire la grève), y otra "dejar de trabajar por culpa del calor" (chômer, que viene del griego "Kauma", "calor tropical"). En inglés, ir a la huelga tiene un sentido más anglosajón, esto es, más realista y pragmático: "golpear", "to strike", justo lo que hace el trabajador que se lanza a la huelga golpeando al patrono donde más le duele, que, después que en cierto sitio (o incluso antes, que se han dado casos), es en el bolsillo. Los italianos no van a la huelga, simplemente se declaran en "des-obra", que, en su idioma, se dice "scipero", lo que queda más fino, aunque luego vayan a la playa por causa del calor, huelguen y golpeen al patrono. En español, por eso de que somos más elementales, ir a la huelga quiere decir tres cosas: holgar, esto es "estar de sobra" o bien holgar, esto es "pasarlo bien", o bien "folgar", de donde viene "follar" que también quiere decir pasarlo bien, solo que en compañía. Es más, la primera huelga española de la que se tiene constancia la hizo cierto rey de Castilla cuando prometió que hasta conquistar determinada plaza a los moros, renunciaba a "con la reina folgar", lo que indudablemente condujo a la primera "folga" que se registra en nuestra en este bendito país. Me declaro oficialmente en huelga en cualquiera de sus tres significados. Cualquiera de las tres cosas me viene bien.
... Papa embalsamado Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

miércoles, 6 de abril de 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo segundo: "Me consuela pensar que el mejor escrito fue manco y el mejor músico, sordo” (Matías G., 28 años; artista ecléctico) Raro es el día que no recibo una tanda de palos y me hacen trabajar de sol a sol. Y jamás protesto. Como lo que me dan y sólo bebo agua, cuando me la dan. Permanezco serio y en silencio casi constantemente. Nunca estuve en un cine, ni en un teatro, ni en un concierto. Desconozco lo qué es un libro, un periódico o –lo que es peor- un blog (aunque los suelan hacer a veces colegas míos). No tengo mujer ni novia. En ocasiones -pocas- desahogo mi erotismo al asalto y sin pudor, sin el menor recato ante quien pueda verme. Ignoro lo que es un cuarto de baño, ni siquiera un retrete, por lo que pierdo repentino peso en el lugar más insospechado. En fin, ¿para qué contarles más desdichas? Yo soy un burro.
...ennegrecimiento dental Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

Archivo