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martes, 16 de diciembre de 2008

Capítulo Milésimo tricentésimo decimocuarto: “"Cacahuetes con cáscara: féretros con pequeñas momias dentro" (Ramón Gómez de la Serna, 1888-1963; escritor español) Una buena muestra de que la gente (casi) siempre ha sabido divertirse la tenemos en el gran éxito de público que, durante la Edad Media -una de las épocas más aburridas de la humanidad-, cosechaba cualquier tipo de ejecución pública. Era cosa corriente que a un delincuente medieval se le condenara a muerte aunque, para disfrute de los espectadores, la justicia disponía de una gran variedad de procedimientos; no era lo mismo morir de un modo que de otro y la gente hubiera protestado –y no digamos el reo- de dictarse una sentencia inadecuada. Se podía despachar al convicto ahogándole en fango y también en agua, que era mucho menos humillante (y mucho más limpio); decapitado con hacha y cuchillo; si se trataba de un miembro de una familia distinguida, con espada (en esto la gente distinguida era muy estricta). A los herejes se les quemaba vivos, a no ser que fallecieran en el suplicio o por cualquier otro accidente tonto, en cuyo caso se les quemaba muertos para que no se libraran del castigo merecido. A los ladrones se les ahorcaba, y si habían muerto antes de la condena y ya estaban enterrados, se ahorcaba a un muñeco que los representaba. A los parricidas y magnicidas se los descuartizaba atándolos a cuatro caballos (un miembro a cada uno) a los que se fustigaba para que salieran galopando en distintas direcciones; el resultado era previsible, pero no por ello falto de interés. Como puede apreciarse las posibilidades eran muchas, la imaginación sobraba y el resultado solía agradar bastante al personal. Era espectáculo en estado puro, un espectáculo que ha intentado llegar hasta nuestros días aunque el tiempo y unos cuantos tiquismiquis le han quitado la gracia haciéndole desaparecer su ingrediente esencial: el realismo. Desde entonces estas cosas ya no han sido igual. ... regalos navideños Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

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