copia de seguridad

Mostrando entradas con la etiqueta pueblo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pueblo. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de mayo de 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo vigésimo sexto: “Hasta después del llanto más sublime siempre acaba uno por sonarse” (Heinrich Heine, 1797 - 1856; poeta alemán) Tras amar desaforadamente a cuantas mujeres se lo consintieron, es decir, todas las de la comarca, incluida su propia esposa (a la cual disfrazaba de vecina foránea por el qué dirán, Arcadio José Guerrero Duermemozas, (más conocido como pepe) aburrido de tan plurales y, al parecer, insípidas relaciones extramatrimoniales, optó por encamar con una angina de pecho que, en vísperas de la procesión del Corpus, la Providencia le sirvió en bandeja. El adúltero, amancebado con tal angina durante más de diez días, pasó a mejor vida, y ahora, según se cuenta en la región, las noches en que las estrellas salen a tomar el sol sin sostén para ponerse morenas (que falta les hace) puede verse a Arcadio José retozando a mansalva con las partículas radioactivas que flotan en la nada celestial. Sexo y locura hasta en la sepultura.
... más "historias extra-ordinarias" Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

jueves, 5 de mayo de 2011

Capítulo Milésimo octingentésimo decimoquinto: "Una de las cosas que con más facilidad se tuercen en la vida, son los derechos humanos” (Patricio K.19 años, estudiante de economía) Tengo que preguntarle a un periodista que conozco dónde está el pueblo ese tan importante y del que ellos tanto hablan. Porque siempre dice "los sentimientos del pueblo", "las tendencias del pueblo", "con la ayuda del pueblo".. Hasta hablan de una "princesa del pueblo", pero nunca dicen de qué pueblo se trata, ni siquiera a qué provincia pertenece. Y como tienen tanta fantasía, no me extrañaría que incluso se lo hayan inventado. No me fio.
...en bolas Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

lunes, 5 de abril de 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo octogésimo sexto: "Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada". (Proverbio árabe) Quisiera ser entendido en las cosas económicas y poner un poco de sosiego en el día a día monetario, ponerle paños calientes a las hipotecas, parar ese ERE que se viene encima, qué se yo. Pero no lo soy. Dicen que la cosa es seria, que hay poco dinero, que con esto de la crisis en las vacaciones (tan ansiadas como cortas vacaciones) la gente ha ido más al pueblo. Porque casi todos guardamos un pueblo en el recuerdo de la infancia, que allí está la casa de los padres, de los abuelos, la de los recuerdos, tan rancia, tan sabia, tan mustia que está como ennoviada con el paso del tiempo, tan fresquita, ¡qué bien se está en la casa del pueblo en verano! Pero luego llega uno y no hay de nada. Por eso, digo yo que se deberían abrir en los pueblos más negocios, aunque sólo fueran de temporada. Lo que antes, cuando éramos chicos, se llamaban ultramarinos, deberían proliferar ahora en los pueblos más pequeños, que es que no se puede comprar un sábado o un domingo una triste barra de pan o la prensa o una lata de sardinas. La crisis debería hacer espabilar más al personal, pero parece que no están por la labor. Castilla, sus pueblos, van camino de ser sólo recuerdo. ... algas light Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

Archivo