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martes, 6 de abril de 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo octogésimo séptimo: "En la fábrica hacemos cosméticos. En la tienda vendemos esperanza". (Charles Revlon, 1906-1975; empresario) Económico, práctico, fácil de conseguir y con buen sabor. Este verano, que ya está a la vuelta de la esquina, los que vayan a la playa pueden y deben ahorrar. Por eso hoy, en el siempre discreto (a la par que elegante) peluche práctico, una de esas grandes recetas que están revolucionado la cocina de autor: la muy exquisita tempura de medusa. Ingredientes para cuatro personas: - 400 gramos de medusa. - Aceite de girasol para freír. - 50 gramos de harina de maíz, (la Maizena de toda la vida, vamos). - 50 gramos de harina de trigo. - 2 cucharatitas de semillas de sésamo tostado (opcional). - Una pizca de sal. - 200 mililitros de soda muy fría. (También sirve la cerveza, el bicarbonato o la gaseosa.. que todos hemos rebozado algo alguna vez). Preparación: Colocar la medusa bajo el agua fría durante 5 minutos. En un cuenco, añadir agua hirviendo y dejar reposar durante un cuarto de hora. Enjuagar, volver a sumergirla en agua fría, volver a enjuagar y cortarla en trozos de unos 2 cm. de grosor. Secarla bien con papel de cocina. Tamizar (para los de fp-eso, tamizar = pasar por un colador-) los dos tipos de harina en un cuenco, añadir la sal y las semillas de sésamo e ir mezclándola con la soda-cerveza-gaseosa-bicarbonato hasta conseguir una fina masa para rebozado. Rebozar los pedazos y sumergirlos en aceite de girasol muy caliente. Freír durante un minuto aproximadamente. La masa deberá hincharse, volverse crujiente y adquirir un color dorado. (Lo que es freír algo rebozado mismamente). Sacar y dejar que escurra el aceite en papel absorbente –que la medusa no engorda pero el aceite un huevo-. Servir con salsa de soja a discreción, salsa que puede cambiarse a gusto del gourmet (para los de fp-eso, gourmet = el que se la va a comer). Y que aproveche. Este tierno verano de lujurias, azoteas y crisis, sobre todo crisis, que se nos echa encima ahorremos. Se puede, se puede.
... el arroz de Catalina Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

lunes, 5 de abril de 2010

Capítulo Milésimo quingentésimo octogésimo sexto: "Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada". (Proverbio árabe) Quisiera ser entendido en las cosas económicas y poner un poco de sosiego en el día a día monetario, ponerle paños calientes a las hipotecas, parar ese ERE que se viene encima, qué se yo. Pero no lo soy. Dicen que la cosa es seria, que hay poco dinero, que con esto de la crisis en las vacaciones (tan ansiadas como cortas vacaciones) la gente ha ido más al pueblo. Porque casi todos guardamos un pueblo en el recuerdo de la infancia, que allí está la casa de los padres, de los abuelos, la de los recuerdos, tan rancia, tan sabia, tan mustia que está como ennoviada con el paso del tiempo, tan fresquita, ¡qué bien se está en la casa del pueblo en verano! Pero luego llega uno y no hay de nada. Por eso, digo yo que se deberían abrir en los pueblos más negocios, aunque sólo fueran de temporada. Lo que antes, cuando éramos chicos, se llamaban ultramarinos, deberían proliferar ahora en los pueblos más pequeños, que es que no se puede comprar un sábado o un domingo una triste barra de pan o la prensa o una lata de sardinas. La crisis debería hacer espabilar más al personal, pero parece que no están por la labor. Castilla, sus pueblos, van camino de ser sólo recuerdo. ... algas light Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

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